Walter Arland

walter arland obrasPara este escultor hay una visión dramática del mundo que le ha tocado vivir y le da vida a una fruta para amancebarse con ella. Las líneas sensuales de esos productos de la Naturaleza las debe utilizar con maestría y sobre todo con singular fantasía, logrando piezas artísticas tan hermosas que hoy figuran en importantes colecciones públicas y privadas de medio mundo.

En otro contexto nadie se imaginaria que una fruta recostada muellemente sobre un cojín pudiera incitarnos sexualmente pero el artista, que es un creador mágico nos convence que su modelo es mas insinuante que la propia Venus de Milo.

La sinceridad de la emoción y la fuerza de la imagen hacen que reverenciemos estas esculturas únicas en su estilo, únicas por que no pueden tener igual, es singular, rara y como tal mas valiosa, como el topacio que es solo una piedra semipreciosa pero un topacio negro vale igual que un diamante.

La esencialidad de los volúmenes de sus frutas y demás esculturas y la elegancia de las soluciones que logra el escultor para lo sensual y lo erótico son características muy novedosas de este valioso artista que ya es consagrado mundialmente por la magnitud de su creatividad y de su oficio, cosas ambas que van aparejadas para tener en la mano una pieza de museo.

Traslada a cada bronce, sabiamente patinado, todas las búsquedas, las aspiraciones y los estímulos absorbidos en sus años de trabajo. Ese simbolismo que nos presentan sus obras enriquecen las mismas y dentro de mil años los estudiosos se preguntarán qué quiso decir y por qué lo dijo. Diga hoy el espectador que sabe de arte, qué le dicen estas maravillosas esculturas de Walter Arland.


Antonio J. Molina
Critico de Arte, AICA.